Bellis perennis

Bellis perennis

Desde mi punto de vista es una de las flores más bonitas que podemos encontrar en la naturaleza. Muy común en los campos y probablemente una de las más conocidas del mundo. Tal y como recojo en el epígrafe de esta publicación, su nombre científico es bellis perennis, aunque es más conocida como margaríta común. Forma parte de la familia de las Asteráceas, habiendo clasificado como unas 12 especies distintas.

Descripción de la flor

Esta flor suele estar sobre un largo y delgado tallo. Su centro es amarillo y redondo. Sus pétalos son alargados, comúnmente de un color blanco, aunque pueden conbinar los dos colores: amarillo cerca del centro y blanco en las puntas.

Su belleza está en su sencillez. Suele ser utilizada para ornamentar jardines o interiores. Es fácil encuntrarla en cualquier lugar del mundo, aunque su origen puede ubicarse en Europa y el Norte de África. Es una planta que florece todos los veranos, pudiendo alcanzar la nada despreciable altura de 90 centímetros.

De acuerdo a la mitología romana, la ninfa Bélides mientras danzaba con otras ninfas llamó la atención de Vertumnus, el dios de los Huertos. Para escapar de su indeseable atención ella se transformó en la flor bellis, nombre botánico científico de la flor.

En castellano, tomo su nombre del latín: margarita, que a su vez procede del griego: margarites, que significa perla. En la época medieval, los romanos la denominaron «solis oculis» que quiere decir ojos de sol. Las margaritas, a diferencia de otras flores, no necesitan engañar a las abejas para que las polinicen. Con su llamativo disco central les es más que suficiente para atraer a los insectos.

¿Quién no ha jugado alguna vez con esta flor a «me quiere … no me quiere».  Se trata de un juego propio de los enamorados consistente en deshojar la flor. Se dice que lo que obtengas con el último pétalo es la respuesta a tu pregunta.

Curiosidades de esta flor

A pesar de la diversidad de especies de ésta flor, todas ellas comparten un significado común: el de la inocencia. Es una planta que tarda bastante en florecer. Se estima que unos dos años. Sin embargo, merece la pena esperar. Una particularidad que, al menos yo no sabía, es que son comestibles. Tienen un sabor dulce y pueden agregarse a ensaladas, junto a otra flor de la que ya he hablado en éste blog: el diente de león.

Otra particularidad de esta flor es que se puede confeccionar infusiones con ella con muchísimos beneficios en lo que se refiere a problemas digestivos. Las lesiones cutáneas pueden ser tratadas con la aplicación de éstas flores ya que tienen propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes. Además, gran número de cosméticos contienen ingredientes de esta planta.

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