Este castillo es un templo fortaleza edificado sobre una mezquita. No en vano, como veréis en las fotografías que acompañan a esta publicación, se sobreviven bastantes evidencias de su pasado islámico: aún se conserva la quibla donde se situaba el mihrab.

Actualmente este castillo es propiedad de Bodegas Caballero. Por unos diez euros, puedes realizar una visita por el interior, acompañado por una guía. Al finalizar, te invitan una cata en la que te ofrecerán probar diferentes vinos del marco de Jerez.

La transformación de mezquita en iglesia fortificada se ejecutó en tiempos de Alfonso X el Sabio, durante la Reconquista cristiana de las tierras que por ocho siglos ocuparon los invasores musulmanes en la Península Ibérica.

El castillo sirvió de defensa frente a las nuevas incursiones procedentes del norte de África. El rey Sancho IV donó la fortaleza a Alfonso Pérez de Guzmán. A través de su linaje daría comienzo la Casa de Medinaceli, quienes se convertirían en los señores de la ciudad de El Puerto de Santa María.

En años posteriores, el castillo de San Marcos perdió su condición de defensa militar, dedicándose entonces a sede del Concejo de la ciudad, archivo, almacén, cárcel de galeotes e, incluso, casa de vecinos. A causa de ello, se realizaron sucesivas modificaciones. A pesar de la transformación de su aspecto, ha llegado hasta nuestros días en un excelente estado.

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