Crisis sin precedentes en Europa
Crisis sin precedentes en Europa

No es exagerado afirmar que Europa vive sus días más oscuros desde la II Guerra Mundial. Y no solo por los escenarios bélicos que se han abierto en pleno corazón del viejo continente. También tiene mucho que ver la crisis económica, energética, diplomática y, por supuesto, un conflicto de intereses que está polarizando el planeta en dos bloques, tal y como sucedió en los años de la Guerra Fría. Sin lugar a dudas, un mundo que no volverá a ser el mismo, al menos no como lo conoció nuestra generación.

Para empezar, diré que yo no reduciría el problema a una cuestión de buenos o malos. De una forma u otra, la actual situación que estamos viviendo es producto de agresiones entre países. Más bien entre políticos ideologizados y motivados por una agenda siniestra. Este liderazgo está provocando que los pueblos se enfrenten y maten entre ellos.

Diría que la pandemia, que en mi opinión cada día me genera más sospechas a propósito de su intencionalidad, ha cambiado el mundo para siempre. Además, ha creado nuevos problemas y rivalidades entre naciones que, en otra época, no estaban tan agudizadas y tensas como ahora.

La política globalista y la agenda ecologista que han impuesto las democracias social-liberales en Europa han sido un completo fracaso. Esto ha desencadenado una crisis energética global cuyas consecuencias más duras pienso que aún están por llegar. Pero desde luego, no van a ser buenas, sobre todo para los sectores sociales más desfavorecidos.

La diplomacia, aparentemente, da la impresión de que se encuentra más al servicio de grandes corporaciones que de la paz y la concordia entre los pueblos. Sí que tendrían que primar los intereses nacionales, pero que estos no condujeran a un enfrentamiento permanente. Al menos esa es mi opinión.

No creo que debiéramos dejarnos llevar por explicaciones simplistas. Particularizando en la actual guerra en Ucrania, este país invadido lo podríamos calificar de víctima, pero no de la supuesta agresión rusa. Opino que hay que considerar más factores. La influencia americana se está tornado cada vez más peligrosa. De seguro, este conflicto, sin su actual influjo, se habría resuelto diplomáticamente. Del sufrimiento del pueblo ucraniano serían responsables no solo a Rusia, también a la OTAN, a la patética política exterior europea y, muy probablemente, a los sectores que verdaderamente sustenta el poder en este país.

No considero ni quiero caer en una política de victimismo. El gobierno ucraniano tiene su responsabilidad en las causas de este conflicto y en las consecuencias que tendrá para los europeos y para el mundo. No creo, ni mucho menos, que haya que cargar todos los males sobre las espaldas de Rusia, y tengo mis dudas a propósito de que la OTAN que esté trabajando coherentemente en el beneficio de la paz, más bien en los intereses geo estratégicos del gran patrón: Estados Unidos.

Quisiera pensar en que este catastrófico conflicto acabará por solucionarse, por el bien de la humanidad, a pesar de la nefasta influencia de los opinadores que predicen una guerra atómica y la total destrucción del mundo. Lo verdaderamente cierto es que Europa no ha vivido unos años tan oscuros desde el pasado siglo

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí