Cuándo es el momento de abandonar

Cuándo es el momento de abandonar

Tomar la decisión de abandonar un proyecto es dificil. Escoger el momento justo nunca es fácil. Obcecarse en permanecer en un proyecto, una organización un trabajo puede llegar a ponerte en una situación incomoda, cuando no acabar por socavar tu prestigio personal, profesional e incluso, en ocasiones, el económico.

No es la primera vez, y seguramente la última que ocurre esto. La sensación de culpa que te sobreviene solo de pensar en tomar la decisión de abandonar y marcharte siempre acabará mal, generalmente despedido, abandonado por las personas a las que has dedicado tu tiempo, tu dinero, tu dedicación, en fin todo. Es necesario escoger el momento idóneo en el que ya no tienes nada más que aportar e irte con la cabeza bien alta.

Empecinarse en continuar con un proyecto puede ser totalmente contra productivo, y abandonarlo es siempre la solución más inteligente.

La pregunta es ¿qué es necesario valorar para tomar la dificil decisión de marcharse?. Existen signos inéquivocos que te darán pistas a la hora de plantearse tomar la dificil situación.

  • la razón por la que te involucrastes en el proyecto sigue siendo válida. En el más común de los casos, las razones que te llevaron a unirte en el proyecto ya han dejado de tener sentido. Cuando ya ha llegado éste instante, es la razón más que suficiente para plantearse presentar tu dismisión.
  • ¿tus prioridades han cambiado?. Estar al frente de una responsabilidad, y sobre todo cuando ésta es desinteresada y ocupa parte o la totalidad de tu tiempo libre debe de estar supeditada a tus prioridades personales o profesionales. Dejar que éstas se vean afectadas es, sencillamente, una soberana estupidez. No hay que permitir que ocurra ésto.

    Independientemente de los duro que se te pueda antojar, tus prioridades personales, profesionales y, sobre todo, familiares siempre deben de estar por encima de cualquier cosa.
  • Te sigue divirtiendo ésta actividad. Es necesario reflexionar de tanto en tanto si la razón en la que te involucrastes en el proyecto te sigue resultando tan atractiva como al principio. Si la realidad cotidiana está llena de decepciones, sofocones o conflictos, significa que ya no merece la pena perseverar. Es hora de marcharse antes de que sea más tarde.
  • Cuando tu esfuerzo ya no consiguen ningún resultado o no justifica el coste. Cuando se llega al punto en el que tus esfuerzos y tu dedicación no lleva a nada; mucho más cuando tu inversión en tiempo y, siempre, en la menor medida posible, tu dinero personal no conlleva a finalizar cualquier acción de manera exitosa, entonces es el momento de plantearse parar.

La palabra abandonar suele estar muy mal vista. Sin embargo, debemos superar éste handicap y ser conscientes de que nuestro momento ha finalizado y ha llegado la hora de tomar la decisión de marcharse.

No es un signo de cobardia en absoluto, es una muestra de madurez, amén de proteger tus intereses personales sobre la de terceros. Mucho más cuando tus prioridades, como hemos hablado anteriormente, o tu imagen personal se vean seriamente deterioradas.

1 Comment

  • Aitor Agirre Loroño

    septiembre 17, 2020 at 6:35 pm Responder

    Esas cuatro preguntas que tienes que hacerte a ti mismo son muy útiles, hasta para darte cuenta de si tienes que dejar a tu pareja o no. Vamos, que es un método extensible a otros ámbitos de la vida.

Post a Comment