Danza macabra

Danza macabra

Cada día que pasa siento la inquientante sensación de que los estados de alarma que está imponiendo el gobierno de España -hablaré, claro está, del caso particular de mi país- se están convirtiendo en un aliado para colarnos por la puerta de atrás y, sin que apenas lo percibamos, ese siniestro y oscuro planteamiento utópico del social-comunismo.

Y, para cualquier mal pensado, parece que les interesa que éste estado de pasividad y sumisión de la sociedad se alargue cuanto más tiempo mejor, en tanto que ellos siguen trabajando para imponere sus proyectos de ley, uno tras otro, que hagan realidad su más que retorcido modelo de sociedad basado fundamentalmente en una profunda desigualdad, pobreza, una sociedad adoctrinada y un modelo de estado que abogue por la cultura de la muerte, por la eliminación de todos aquellos individuos que ya no son útiles para esa sociedad profundamente egoista e insolidaria que pretenden construir.

Su última apuesta ha sido la ley de la eutanasia. Un primer escalón que, quien sabe, no acabe con la despenalización del suicidio asistido (incluso a menores de edad). Una invitación sin ningún tipo de complejos para implantar en una sociedad basada en el desprecio a la vida, suprimiendo cualquier apego a aquellas personas que nos lo dieron todo en sus años de plenitud y de las que ahora nos desacemos sin la menor remordimiento. ¿Es ésta la sociedad que queremos legar a las futuras generaciones?.

Cuando se prescinde abiertamente de valores tan primarios y esenciales para una persona como el amor y el cuidado de los tuyos, de los que han conformado tu entorno familiar, de los que te han protegido cuando más lo necesitastes. Cuando se intenta destruir el nucleo esencial de todo ser humano que es su familia, quién sabe en donde acabaremos llegando. Quizás en una sociedad relativista, profundamente egoista, carente de la más mínima empatía hacia el prójimo, que se desembaraza de los más débiles. Parece que a ese retorno a la barbarie es hacia donde nos obliga a caminar el sectarísmo de éste gobierno en España.

representación artística de la danza de la muerte o danza macabra

Pero lo que, personalmente, más me preocupa de todo es el silencio complaciente de una sociedad que está viendo lo que está sucediendo y, sin embargo, prefiere cerrar los ojos y mirar hacia otro lado. No me complace nada escribir éstos artículos tan pesimistas pero, … ¡estais advertidos!. Es posible que llegue el momento en que todo este despropósito sea irreversible. En que lleguemos a viejos o estemos enfermos y las nuevas generaciones nos inviten a una danza macabra, junto a la muerte, alrededor de una tumba. Entonces, y sólo entonces, nos acordaremos de que no debimos ser tan ingenuos y debimos evitarlo cuando tuvimos ocasión. Pero ya será demasiado tarde.

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