El bosque de Aokigahara

El bosque de Aokigahara

En una de esas tardes de domingo que no tienes nada mejor que hacer que ver algún documental en televisión, tuve ocasión no hace mucho de conocer uno de los lugares más siniestros del planeta: el bosque de Aokigahara en Japón.

La historia de éste lugar captó mi atención desde el minuto uno. Un lugar del que no tenía ninguna referencia ni he oido hablar de él en España, a pesar que que en mi patría chica de Jaén es habitual encontrar lugares envueltos en el misterio.

Según se contaba, es un lugar extraordinariamente frondoso, alejado de cualquier lugar en el que se haya asentada la civilización y en el que reina el más absoluto silencio, quizás roto por el canto de algún ave. Quizás, de escucharse algún ruido, sea el de los lamentos de aquellos que escogieron éste preciso lugar para morir.

A parte de las antíguas leyendas de espíritus malignos y demonios que habítan en éste bosque, en Japón es conocido como el lugar de peregrinaje elegido por muchas personas para acabar con su sufrimiento suicidándose.

Aokigahara, el bosque de los suicidas
Aokigahara, el bosque de los suicidas

Leyendas se remontan desde muy antíguo en el que muchos fueron testigos de acontecimientos sobrenaturales o, también, la costumbre conocida como ubasute en donde familias extremadamente miserables incapaces de mantener a sus familiares más acianos o enfermos, los abandonaban en el bosque a su suerte lo que, habitualmente, acababa con la muerte del individuo.

Según se tiene registrado, en la década de los años 50 del siglo pasado, fue un lugar que adquirió atractivo entre aquellos que consideraron seriamente la posibilidad del suicidio. Algo que se ha conservado aún en los días presentes.

Como muestra del gran número de personas que van allí a exhalar su último aliento, las autoridades niponas decidieron dejar de publicar las estadísticas del  número de muertes  que acontencian en el bosque de los suidicios.

Es habitual encontrarse en éste paraje letreros que rezan de la siguiente forma:

Tu vida es valiosa y te ha sido otorgada por tus padres. Por favor, piensa en ellos, en tus hermanos e hijos. Por favor, busca ayuda y no atravieses este lugar solo.

Aokigahara, el bosque de los suicidas
Aokigahara, el bosque de los suicidas

Es especialmente triste encontrar abandonados, a la entrada del bosque, los vehículos de aquellos que decidieron despedirse de su realidad cotidiana. Otro de los elementos que recuerdan a aquellos que pasaron sus últimas horas en el lugar son cintas de colores atadas a los árboles. Estas cintas servirían de ayuda para volver a salir del bosque en caso de que se arrepintieran de su deseo de morir.

Aokigahara, el bosque de los suicidas
Aokigahara, el bosque de los suicidas

En la cultura oriental, muy diferente de la occidental cristiana, quitarse la vida no es un pecado; es más, particularmente en la cultura japonesa, el suicidio es una forma de asumir una responsabilidad.

1 Comment

  • guevonadas.com

    marzo 31, 2020 at 1:07 am Responder

    Un lugar famoso y tétrico pero debe ser fascinante de visitar. Saludos.

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