Al final de una vereda que transcurre paralela al aeropuerto, se encuentran estas ruinas. Siempre con el acostumbrado respeto y precaución, he decidido mostraros algunas de las estancias en las que me fue posible entrar. Digo esto porque la maleza se ha encargado progresivamente de ocupar muchas partes del edificio. Por esta razón ha sido difícil, cuando no imposible acceder. De todas formas, os podéis hacer una idea de lo que hubo en otra época.

No hay demasiada acumulación de basura y, a excepción de algún grafiti en los muros del exterior, las paredes están bastante limpias. Creo que no es necesario extenderme mucho más con este artículo y que sean las imágenes que comparto a continuación las que hablen por sí mismas.

Para terminar, quiero compartir también el vídeo que grabé ese mismo día. Lo tenéis publicado para poder visualizarlo cuando querais en mi canal de youtube.

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