En la fachada lateral de la actual sede del Ayuntamiento de Martos, puede verse una colección de lápidas funerarias con inscripciones talladas en latín, columnas y toda clase de restos que se han encontrado en el término municipal.

No me aventuraría a decir cuál es su origen exacto, pero no me equivoco si afirmo de que se rescataron de edificios que, en la época romana, fueron edificados en la villa. Pienso que esta decisión, da igual de quien fuera la iniciativa, supuso haber conservado en las mejores condiciones posibles estos restos históricos. De otro modo, probablemente, se hubieran perdido para siempre.

Este lapidarium supone uno de los ejemplos prácticos de como los restos con algún valor patrimonial de otras culturas o civilizaciones han sido reutilizados para la construcción de nuevos edificios. Según tengo entendido, esta recopilación de material pudo tener su origen en época de renacimiento, cuando se construyo lo que en su momento era cárcel y cabildo de la ciudad de Martos. Por aquellos años, parece ser, era frecuente recuperar restos arqueológicos para incrustarlos en las nuevas edificaciones que se iban levantando en la ciudad. Al menos, el humanista jiennense Diego de Villalta así lo narra en sus escritos.

Os dejo algunas fotografías de este excepcional testimonio de la historia de la ciudad de Martos.

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