Es uno de los parques más bonitos que puedas encontrar en El Puerto, a pesar de que muchas fuentes hablan de que parte de su extensión original ha sido ocupada por otros edificios y por la ampliación de la carretera nacional a su paso por el entorno urbano. Desde su inauguración, ha ido perdiendo de forma progresiva algunos elementos que le proporcionaban esa personalidad única. La pequeña Ermita de los Caminantes que preside el parque hace tiempo que se cerró, quedando en un estado casi de ruina. También se ha perdido una de las estatuas de terracota que representaban las cuatro estaciones del año.

Aún con todo, cuenta con elementos propios que lo convierten en un lugar ideal para el ocio y recreo. Uno más de esos entornos verdes que hay repartidos por todo el trazado urbano de la localidad gaditana.

Parece ser que su origen está relacionado con el cercano monasterio de la Victoria. O mejor dicho, como lo poco que queda del antiguo complejo que fue transformado en penal. Probablemente estos terrenos formarían parte del conjunto monacal. La desamortización de los bienes eclesiásticos tendría como consecuencia, probablemente, que se dedicaran estos terrenos a la construcción de un parque.

Os dejo algunas fotografías de su actual estado.

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