Durante unos días me he propuesto recorrer algunas de los lugares con más encanto de El Puerto de Santa María. Hoy me encuentro en una de las más transitadas y con más historia de la ciudad: la plaza de la Herrería.

Su nombre se debe a que en otras épocas, en esta zona eran comunes los talleres en donde se realizaban los trabajos de los elementos metálicos y de las embarcaciones que arribaban a los muelles portuenses. No era la única actividad desarrollada en ésta ubicación. Existe aún un edificio conocido como la casa de Diezmos (de la que hablaremos en otra publicación) en la que se almacenaban todo tipo de productos del campo, ganaderos o los que procedían del mar destinado al mantenimiento de la Iglesia Católica.

En el lugar en el que hoy ocupa el cocedero de mariscos del popular restaurante El Romerijo, estuvo ubicado en otro tiempo el edificio que albergaba la Capitanía General de la Mar Océana. Además fue residencia del Mariscal de Campo de los Reales Ejércitos D. Claudio Macé de la Gravelais, quien ejerció su autoridad como gobernador político y militar de la ciudad durante más de una década. Este edificio no ha llegado a nuestros días, perdiéndose para siempre el centro de la actividad militar naval de España.

Incluso consta que a mediados del siglo XIX se llegaron a celebrar corridas de toros en la plaza.

En la actualidad está rodeada por multitud de restaurantes y zonas de ocio. Por ese motivo suele estar abarrotada de gente casi todo el año. En los días en los que se celebra el campeonato de motociclismo de Jerez de la Frontera, suele concentrarse en ella muchísimos moteros atraídos por este popular evento deportivo.

De la plaza parten numerosas calles peatonales hacia diferentes lugares del centro histórico, por lo que suele ser un excelente punto de partida desde el que comenzar una ruta para conocer la ciudad de los 100 palacios.

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