Real fábrica de licores y aguardientes de El Puerto

Real fábrica de licores y aguardientes de El Puerto

Paseando por las calles del centro histórico de El Puerto de Santa María, suele despertar la curiosidad la historia de algunos edificios históricos que han quedado, aparentemente, abandonados y en espera de que alguna iniciativa privada o pública los rescate del olvido, poníendolos de nuevo en valor.

Sucede eso, particularmente, con un edificio situado  en la plaza de la Virgen del Carmen, avenída Micaela Aramburu y avenída de la Bajamar, a la rivera del río Guadalete. Comunmente conocido como «la Aduana», me figuraba que ese y no otro fue el objetivo de su construcción, sobre todo sabiendo el activo comercio que hubo, en sus tiempos, en ésta localidad.

Fue una sorpresa para mi descubrir, a través de la iniciativa llevada por el actual concejal de patrimonio: David Calleja, para ir descubriendo en un interesante juego de adivinanzas los rincones menos conocidos de El Puerto, que ese lugar fue en su origen la Real fábrica de licores y aguardientes.

Un poco de historia

Animándome a descubrir algo más de la historia de éste edificio, topé con un interesante documento en el portal de dialnet en el que relataba de una manera bastante detallada los orígenes de éste edificio tan representativo.

Antes de ser ocupado para destinarlo a funciones de aduana, este lugar ocupó un papel protagonista  en la época resentida por el control que Cádiz ejercía sobre los productos de la bahía y el comercio con América. Para paliar ésta situación la Hacienda Pública decidió crear la Real fábrica de licores y aguardientes, según se recoge en el citado documento.

El edificio comenzó a construirse a finales del siglo XVIII, haciendo la inaguración oficial en 1799.

En 1813, tras la retirada de las tropas francesas de la ciudad, la dependencias de la aduana, hasta el momento situada en otro lugar de la ciudad, pasan a ocupar el edificio de la fábrica de licores.

El proceso de la desamortización afectó al edificio de La Aduana, que paso a convertirse en un bien más a subastar, debido también al estado de abandono en el que se encontraba en aquella época, pasando a convertirse en una casa de alquileres de viviendas y locales comerciales.

Ignoro que cuál será el destino del edificio, cuyo estado parece ser el de abandono. Tampoco se de quiénes serán sus propietarios actuales ni cuáles son sus planes a corto plazo.

Referencias en Internet

Amén del completísimo informe, del que ya he dejado el enlace en la sección anterior y bosquejado un pequeño resumen de su contenido a modo de recorrido histórico, podemos encontrar alguna que otra publicación sobre el lugar.

En el diario de Cádiz, hay un artículo de opinión titulado: la real fábrica de aguardiente, sobre éste singular elemento del patrimonio portuense.

Hay otro artículo, también en el diario de Cádiz, fechado hace como dos años en el que se informa que la concejalía de urbanismo ha instado a los propietarios a que acometan las reformas necesarias que garantizaran la integridad del histórico edificio.

Poco más he podido encontrar sobre éste tema. Pero invito a todos los que lean éste artículo a que aporten más referencias -si las conocen- que nos permitan conocer más sobre la ciudad de El Puerto de Santa María y su legado histórico.

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