Restos del acueducto de la Piedad

Restos del acueducto de la Piedad

El pasado mes de enero, Germán Beardo, presidente de APEMSA, daba cuenta a la prensa del descubrimiento en las obras que se realizaban en la variante de la carretera de Rota de unos fragmentos del acueducto de la piedad.

Estos restos, que se supone datan de los siglos XVII – XVIII, después de haber sido analizados, confirman la importancia del hallazgo testigo de los esfuerzos que se realizaron en aquellos días por abastecer de agua a la ciudad de El Puerto de Santa María.

Actualmente, tras haber sido recuperado, están expuestos en los jardines junto al Centro Comercial El Paseo, muy cerca de la zona en la que fueron hallados.

Un poco de historia

Investigando un poco, la ciudad de El Puerto se abasteció de agua hasta el siglo XVI extrayéndola de acuíferos  subterraneos por medio de pozos o del agua recogida de la lluvia en aljibes. Esto suponía un deficit de las necesidades reales de la población ya en aquel tiempo.

La búsqueda de un caudal de agua que pudiera satisfacer las necesidades de la localidad gaditana fue hallado en el paraje conocido como la Sidueña, en la Sierra de San Cristobal, muy cerca del centro urbano. El primer intento concluyó con la conducción del agua a una fuente pública que se ubicó al final de lo que hoy es el Parque de la Victoria. Una solución provisional que, empero, abasteció a la ciudad por dos siglos.

En 1725 se decidió que debía llevar a cabo un proyecto que permitiera incrementar el caudal que se conducía a la ciudad. Esta iniciativa consistió en recoger el agua de los mantantiales de la Piedad en una presa, que posteriormente sería conducida a la ciudad a través de un acueducto de algo más de cinco kilómetros de longitud. Una vez en la ciudad, sería distribuida entre los vecinos por medio de cañerías. Estas obras fueron conocidas como: «los minados del Puerto» o «la obra de la fuente«.

Este proyecto incluía la edificación de siete fuentes públicas: una al final del actual parque de la Victoria, la segunda estaría ubicada al final de la alameda ( final de la calle larga ), la principal sería la de las Galeras Reales, dos más en la calle larga y, por último, una en la plaza del polvorista.

Otro de los objetivos fue la de abastecer de agua la ciudad de Cádiz a través de buques que fondeaban cerca de la fuente de las Galeras Reales y se aprovisionaban mediante cisternas de agua. Este abastecimiento de las dos ciudades llevó a diferentes acuerdos entre ambas ciudades y a la intervención de una empresa británica -The Cádiz water works- que, durante un tiempo, fue la encargada de la concesión de la explotación de los manantiales.

A mediados del siglo pasado, El geólogo lebrijano Juan Gavala redactó un nuevo proyecto de captación de aguas de la sierra de San Cristobal, concretamente, de los llamados «Pozos de la Piedad». Este nuevo proyectos requeria la conexión mediante más de un kilometro de galerías de once pozos. Esta solución funcionó hasta 1958.

A partir de éste año se hizo cargo del abastecimiento de agua a la zona de la bahía a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir captando el agua del embalse de Los Hurones. Los manantiales de la Piedad, salvo han quedado ya en deshuso y su acceso ha quedado restringido por completo.

Estado actual

Aunque aún no me ha sido posible visitarlas, según la información a la que he podido acceder, el estado de las instalaciones hidraulicas realizadas durante más de tres siglos en la zona están en un estado muy deficiente, habiéndo sido objeto de vandalismo, abandono, suciedad o la amenaza que supone las edificaciones y obras realizadas en el entorno.

Fotografías de los restos encontrados del acueducto

1 Comment

  • José Manuel

    septiembre 3, 2020 at 6:47 pm Responder

    ¡Wow! Impresionante. Lo tendré que añadir a la «ruta» que describí en blogdRuta hace unos años. Con tu permiso, comparto el post en mis RRSS. Saludos. JM.

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