edificio luis gonzaga
edificio luis gonzaga

El edificio Luis Gonzaga, o San Luis Gonzaga, se alza en la plaza del Ave María, muy cerca de la plaza de toros. Forma parte del antiguo colegio de los jesuitas y hoy se integra de lleno en la vida cultural y administrativa de El Puerto de Santa María.

Origen de un colegio de prestigio

A mediados del siglo XIX, varias familias de la burguesía portuense se unieron con una idea clara. Querían un colegio de prestigio. Buscaban una enseñanza sólida. También un internado moderno para sus hijos. Escogieron El Puerto de Santa María por su clima, su entorno abierto y su buena comunicación.

Encontraron el lugar ideal en el antiguo ejido de San Francisco. Allí se levantaba el convento franciscano de San Francisco de la Observancia. El solar ofrecía amplitud. Permitía levantar aulas, patios, residencias y espacios representativos en un mismo conjunto.

La Compañía de Jesús aceptó el reto. Una comisión encabezada por el portuense Bartolomé Vergara impulsó el proyecto. Encargó el diseño del nuevo Instituto de Segunda Enseñanza de San Luis Gonzaga al arquitecto vizcaíno Balbino Marrón y Ranero, afincado en Sevilla.

El proyecto de Balbino Marrón sobre el viejo convento

Marrón trazó el colegio entre 1865 y 1866. Aprovechó la estructura del antiguo convento. Conservó la iglesia de San Francisco. Usó el espacio del claustro para crear un gran patio interior. Ordenó el conjunto en planta rectangular, con la fachada principal abierta a la actual plaza del Ave María.

El patio se convirtió en el corazón del edificio. Lo rodean tres plantas. En la baja se abren arcadas de medio punto sobre pilares con pilastras toscanas. Las plantas superiores albergan aulas y dependencias. El vestíbulo funciona como espacio de representación y distribución. Presenta una triple arcada que recuerda a un arco triunfal clasicista.

Desde ese vestíbulo arranca la gran escalera de mármol, que se abre en dos brazos hacia la planta noble. La composición refuerza la idea de solemnidad académica. El salón de actos ocupa un lateral del vestíbulo. Se concibió como una sala amplia, con escenario y decoración de yeserías con guirnaldas y motivos musicales. La biblioteca completaba el programa. Conserva un notable mobiliario de madera, pensado para custodiar los fondos del colegio.

La fachada, de estilo neoclásico, se apoya en un zócalo de piedra. Se articula en tres alturas y organiza los vanos de forma regular. En el centro se adelanta una crujía con portada monumental, con pilastras toscanas y coronación de balaustrada y frontón. El edificio se inauguró en 1867. La ciudad lo conoció pronto como “el colegio de los jesuitas de El Puerto”.

Primeros usos: aulas, noviciado y hospital

Desde su origen, el edificio se dedicó a la enseñanza. Alojó el Colegio de San Luis Gonzaga, centro de la Compañía de Jesús. Ofrecía estudios de segunda enseñanza y residencia. Muy pronto destacó por su nivel académico. Entre 1875 y 1924 vivió su época dorada. Se convirtió en uno de los colegios más prestigiosos de la Baja Andalucía para letras, ciencias y profesiones.

Por sus aulas pasaron figuras clave de la cultura española. Entre ellas, Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti, Fernando Villalón o Pedro Muñoz Seca. También otros nombres vinculados a la historia política y científica del país. El colegio marcó generaciones de alumnos y reforzó el papel de El Puerto como foco educativo.

A partir de 1924 el conjunto asumió nuevos papeles. Parte del edificio funcionó como noviciado jesuita. Durante la Guerra Civil, entre 1936 y 1938, el inmueble se adaptó como hospital militar. Después volvió a servir como noviciado hasta comienzos de los años sesenta. En 1962 el colegio recuperó de forma estable su función educativa, ahora integrado en la red SAFA San Luis.

De colegio a casa de la cultura municipal

El valor arquitectónico del edificio no pasó desapercibido. El Ayuntamiento lo incluyó en el catálogo municipal de bienes protegidos como inmueble de elevado interés arquitectónico. Se reconoció así su papel en el paisaje urbano y en la memoria educativa de la ciudad.

En las últimas décadas, el consistorio impulsó una importante rehabilitación de la crujía principal. Adaptó esos espacios a nuevos usos municipales. La antigua biblioteca del colegio se convirtió en 1998 en sede del Archivo Histórico Municipal. Conserva el mobiliario original de pino de Flandes, lo que crea una atmósfera muy singular para la consulta de documentos.

En paralelo, se consolidó el Centro Cultural Alfonso X el Sabio en el entorno del antiguo colegio. La zona pasó a funcionar como un gran foco cultural. Allí se programan exposiciones, conferencias, presentaciones y actividades vinculadas al tejido asociativo portuense.

Estado actual y funciones más relevantes

Hoy el edificio Luis Gonzaga mantiene una doble vocación. Por un lado, sigue vinculado a la enseñanza. SAFA San Luis continúa la tradición educativa jesuita en el conjunto escolar situado a espaldas de la fachada principal. Allí se imparten enseñanzas regladas y formación profesional. Incluso se organiza un cine de verano en el patio central durante la época estival.

Por otro lado, la crujía principal del edificio, con acceso desde la plaza del Ave María, acoge importantes dependencias municipales. Allí se ubican áreas como Fiestas, Educación y Patrimonio Histórico, además del Archivo Histórico Municipal. El inmueble funciona como sede administrativa e institucional de referencia dentro del casco histórico.

El edificio alberga también la sede de la Fundación Pedro Muñoz Seca. Esta institución gestiona la exposición permanente “Pedro Muñoz Seca: El humor dentro y fuera del teatro”. La muestra reúne documentos, objetos y recursos gráficos que ayudan a entender la vida y la obra del comediógrafo portuense, antiguo alumno del colegio.

El salón de actos y el patio del edificio se han convertido en espacios escénicos muy activos. La ciudad programa en ellos conciertos de música clásica, teatro, presentaciones y actos institucionales. El Ayuntamiento incluso regula su uso mediante ordenanza específica para actividades culturales, sociales y empresariales. El edificio se integra así en la red de equipamientos culturales junto al Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca.

El estado de conservación resulta hoy muy bueno. Las sucesivas intervenciones han respetado la fachada neoclásica, la gran escalera de mármol y los espacios singulares. Al mismo tiempo, el inmueble se adapta a las necesidades de un archivo moderno, de oficinas municipales y de salas expositivas. El Luis Gonzaga demuestra que un antiguo colegio puede seguir vivo. Mantiene su memoria escolar. Se abre a la ciudad como casa de la cultura, de la investigación y de la creación contemporánea.

edificio Luis Gozaga
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un rincón del patrimonio portuense
un rincón del patrimonio portuense

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