La Hermandad Sacramental de la Misericordia ocupa un lugar central en la religiosidad popular de San Fernando. Su sede canónica está en la parroquia de la Divina Pastora de las Almas, en pleno barrio de la Pastora. Su título completo resume bien su identidad: Real y Venerable Hermandad Sacramental, Carmelitana, Fervorosa y Devota Cofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, María Santísima de la Piedad, Santa Mujer Verónica y Santos Cosme y Damián. El Consejo Local y la propia corporación sitúan su fundación en 1957.
Un origen humilde y muy ligado a la caridad
La hermandad nació de abajo arriba. No arrancó con una gran estructura. Empezó como una junta pro cultos. El 5 de mayo de 1957 se reunió por primera vez ese núcleo fundador. Entre sus promotores figuraron Francisco Castañeda Sánchez, Manuel Fernández Ortega, Antonio Cerezo Benítez, José Fernández Roldán, José Luis López Collazo, Pedro Sánchez García, José María Vieytes Beira, Fermín Escartín del Valle, Francisco Pérez Marchant, Marcos Fernández Martínez, José Rodríguez Escudier, José Rodríguez Beira y Florencio Collantes Pérez. En aquel arranque destacó también el papel del director espiritual, el reverendo José María Arenas Gil.
Aquella primera junta dejó clara su orientación. Aprobó una ponencia de caridad para atender necesidades de la feligresía. También impulsó un vía crucis mensual por los alrededores del templo. Y dio un paso muy significativo para la época: creó las Damas de la Caridad y abrió así un espacio estable para la participación femenina dentro de la corporación. Ese perfil explica buena parte del carácter de la Misericordia desde sus comienzos: culto, asistencia y fuerte arraigo parroquial.
Sus imágenes y su núcleo devocional
La devoción principal de la hermandad gira en torno a Nuestro Padre Jesús de la Misericordia y María Santísima de la Piedad. El título corporativo incorpora además a la Santa Mujer Verónica y a los santos Cosme y Damián, que forman parte de la identidad histórica de la cofradía. En el paso de misterio, Jesús camina al Calvario ayudado por Simón de Cirene y acompañado por la Verónica. En el segundo paso, la hermandad presenta a la Virgen de la Piedad bajo palio.
Nuestro Padre Jesús de la Misericordia es una imagen antigua y de autor anónimo. La web oficial de la hermandad la sitúa entre finales del siglo XVII y finales del XVIII. Incluso señala que la talla existía antes de la construcción de la iglesia de la Divina Pastora. La tradición oral del barrio la conoció como Cristo de los Navegantes o del Buen Viaje y la vinculó a la capilla de Santa María, en el entorno del Castillo de San Romualdo. Más tarde, investigaciones de Fernando Mosig Pérez la citaron con la advocación de Nuestro Padre Jesús de las Lágrimas. La propia corporación, en todo caso, adoptó el título de Misericordia al fundarse en 1957.
María Santísima de la Piedad llegó mucho después. La junta de gobierno acordó en 1975 encargar una nueva dolorosa. Eligió para ello a Luis Álvarez Duarte. La imagen se bendijo el 8 de diciembre de ese mismo año en la Divina Pastora. Desde entonces se convirtió en una de las grandes devociones marianas del barrio y en una referencia del patrimonio imaginero de la Semana Santa isleña.
De la primera salida a la erección canónica
La cofradía avanzó con rapidez. En 1957 ya tomó acuerdos para preparar su primera estación de penitencia. Ese mismo año fijó inicialmente el Miércoles Santo como día de salida. En 1958 adquirió su primer paso y celebró su primera salida procesional con ayuda material de la Hermandad del Nazareno. Aquellos años fueron de organización, de compras modestas y de mucho esfuerzo vecinal.
El siguiente gran hito llegó en 1969. El 22 de julio se leyó el decreto del Obispado, fechado el 10 de julio, por el que la hermandad quedaba erigida canónicamente y recibía la aprobación de sus estatutos. Ese mismo proceso cerró la etapa de la junta organizadora iniciada en 1957 y llevó al nombramiento de Florencio Collantes Pérez como hermano mayor. La cofradía dejaba atrás su fase fundacional y entraba en una etapa de plena consolidación.
1975, un año decisivo
Si 1957 marcó el nacimiento, 1975 marcó la madurez. La propia hermandad lo define como un “año de gracia”. Entonces creó su primera Junta Auxiliar, antecedente del actual Grupo Joven. También recibió el título de Sacramental, siendo la primera hermandad de San Fernando en ostentarlo. Y, además, incorporó al culto a María Santísima de la Piedad. Pocas anualidades resumen tanto en tan poco tiempo.
La relación con el Carmelo también ganó peso en su historia. En 1984, durante unas obras en la parroquia, los titulares fueron trasladados al Monasterio de la Santísima Trinidad de las Carmelitas Descalzas. De aquella convivencia nació la gestión y aceptación de una carta de hermandad con la comunidad. Ese episodio reforzó el perfil espiritual carmelitano de la corporación y dejó una huella profunda en su memoria interna.
Un patrimonio marcado por pérdidas y restauraciones
El patrimonio más delicado de la Misericordia siempre ha sido la imagen del Señor. Tras la fundación, Manuel Beret la intervino en 1957. Antonio Bey Olvera volvió a actuar sobre ella en 1958. En 1965 la restauró Antonio Castillo Lastrucci. Dos años después, en la noche del 2 de mayo de 1967, un incendio en el altar dañó gravemente la imagen. Solo se salvó el rostro. La talla regresó al taller de Lastrucci, donde recibió nuevo cuerpo, cabeza, manos y pies, adaptados a la mascarilla conservada.
La restauración decisiva llegó en 1995-1996. El Obispado autorizó la intervención de Alfonso Berraquero García. El escultor estudió la imagen, comprobó la existencia de una mascarilla original diferenciada y recuperó ese núcleo antiguo. La hermandad considera esa actuación un momento capital, porque permitió rescatar el valor histórico y artístico del Señor y fijó la fisonomía que hoy veneran los fieles.
La Misericordia en la actualidad
Hoy la hermandad mantiene una intensa vida cultual. Celebra cultos mensuales, triduo cuaresmal al Señor, besapié, vía crucis, triduo sacramental en la octava del Corpus y el llamado Corpus Chiquito por las calles del barrio. También dedica función a los santos Cosme y Damián y cultos solemnes a la Virgen de la Piedad cada diciembre. Su estación de penitencia tiene lugar en el Jueves Santo. En 2025 la corporación conmemoró especialmente el valor histórico de 1975, y en 2026 su portal oficial seguía anunciando actos y la salida del Jueves Santo, señal clara de una hermandad viva, activa y muy presente en la Semana Santa isleña.
La Hermandad de la Misericordia no se entiende solo por su antigüedad. Se entiende por su manera de crecer. Nació con vocación asistencial. Se afianzó en la Pastora. Supo convertir una imagen antigua en el centro de una nueva devoción. Sumó después la fuerza estética y espiritual de la Virgen de la Piedad. Y ha defendido su patrimonio con constancia, incluso en los momentos más difíciles. Por eso la Misericordia no representa solo una cofradía del Jueves Santo. Representa una parte esencial de la historia religiosa, social y patrimonial de San Fernando.


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