El Cristo del Amor forma parte del patrimonio religioso más singular de El Puerto de Santa María. Las fuentes oficiales sitúan esta imagen en el ámbito del antiguo convento de las Capuchinas, hoy Hotel Monasterio de San Miguel. El Ayuntamiento explica que la comunidad llegó desde Sevilla en 1730, después de obtener licencia en 1727. Las religiosas se alojaron primero en otros espacios de la ciudad y luego levantaron su nuevo convento en la calle Larga. La primera piedra se colocó en 1733, la inauguración llegó en 1736 y la iglesia se concluyó en 1747; el dorado del retablo mayor culminó en 1754. Ese marco cronológico permite entender el origen del Cristo del Amor dentro de la vida conventual de las Capuchinas y en pleno desarrollo del barroco portuense.
De dónde viene el Cristo del Amor
Si nos atenemos a las fuentes oficiales consultadas, el Cristo del Amor no llegó a El Puerto desde otro santuario conocido ni desde una cofradía foránea. Todo apunta a que nació para la antigua iglesia de las Capuchinas o, al menos, para su entorno devocional inmediato. La web oficial de Turismo de El Puerto lo define como “una imagen fechada a mediados del siglo XVIII” y añade que ocupó “un lugar destacado en el retablo mayor de la primitiva iglesia”. Ese dato resulta decisivo, porque sitúa el origen material y cultual de la talla en el propio convento.
Las fuentes municipales actuales también subrayan la antigüedad de la devoción. En una nota oficial de 2025, el Ayuntamiento recuerda que el obispo de Cádiz concedió indulgencias a quienes oraran ante la imagen en 1778. Ese reconocimiento confirma que el Cristo del Amor ya gozaba de una fuerte veneración en el siglo XVIII. Sin embargo, las fuentes oficiales consultadas no fijan todavía una autoría definitiva. El propio Ayuntamiento anunció en 2026 una conferencia dedicada a estudiar su “posible autoría y contexto artístico”, señal de que la investigación sigue abierta.
Del convento histórico al Pago de la Caridad
La historia del Cristo del Amor cambió de escenario, pero no de raíz. La comunidad permaneció en el antiguo convento hasta 1975, cuando los problemas de conservación del edificio obligaron a las religiosas a trasladarse a un nuevo convento en el Pago de la Caridad. La web oficial de Turismo precisa que, en ese traslado, las monjas llevaron consigo algunas de las piezas más significativas de la antigua iglesia, entre ellas la imagen del Cristo del Amor. Gracias a esa decisión, la talla mantuvo su vínculo con la comunidad que la custodió durante siglos.
Hoy la imagen se conserva en la capilla del Monasterio de San Miguel Arcángel de las Clarisas Capuchinas, en el actual convento del Pago de la Caridad. Allí continúa su vida devocional y allí sigue concentrando una memoria religiosa que enlaza el antiguo convento de la calle Larga con la presencia actual de las Capuchinas en la ciudad. Por eso, cuando alguien pregunta de dónde viene el Cristo del Amor, la respuesta más rigurosa resulta también la más clara: viene del antiguo convento de las Capuchinas y de la historia espiritual que esa comunidad construyó en El Puerto desde el siglo XVIII.
Una devoción que salió a la calle y llegó al Penal
La imagen no quedó encerrada en la clausura. Las fuentes oficiales recuerdan que, en las décadas centrales del siglo XX, el Cristo del Amor salía en procesión durante la madrugada del Jueves Santo. El recorrido alcanzaba el interior del antiguo penal del Monasterio de la Victoria, donde se celebraba una ceremonia de fuerte carga simbólica. La web oficial de Turismo señala que allí “se procedía a concederle la libertad a un recluso”, mientras que una nota del Ayuntamiento de 2025 describe esa estación penitencial como una de las procesiones más singulares de la ciudad.
El Ayuntamiento refuerza además ese recuerdo con una actividad organizada en 2015 por la Concejalía de Patrimonio Histórico: la proyección del documental de Francisco Varo Marchán sobre la entrada del Cristo del Amor en el Penal en 1965. Esa iniciativa no solo confirma la existencia histórica de aquel rito, sino también su peso en la memoria colectiva portuense. El Cristo del Amor no representó solo una imagen de culto; encarnó durante décadas una escena profundamente arraigada en la identidad religiosa y sentimental de El Puerto.
El Cristo del Amor en la actualidad
La devoción no se ha apagado. Al contrario, el Ayuntamiento sigue anunciando en su agenda pública actos dedicados al Cristo del Amor, como el vía crucis celebrado en 2026 en el entorno del convento de las Capuchinas y la VIII Exaltación al Santísimo Cristo del Amor, programada en la capilla de San Miguel Arcángel. En otra noticia oficial de 2025, el Consistorio define este vía crucis como una tradición muy arraigada y como el arranque oficioso de la Semana Santa portuense.
Esa continuidad ayuda a entender la verdadera dimensión de la imagen. El Cristo del Amor no pertenece solo al pasado monumental de la ciudad. Conserva una presencia viva en la religiosidad local, en la memoria del antiguo convento y en el paisaje devocional del Pago de la Caridad. Su origen remite a las Capuchinas del siglo XVIII; su historia atraviesa el antiguo monasterio, el penal de la Victoria y el traslado al nuevo convento; y su actualidad demuestra que sigue ocupando un lugar propio en el patrimonio emocional de El Puerto de Santa María.




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