Si paseas por el corazón de Martos, concretamente por la emblemática Plaza de la Fuente Nueva, es imposible que tu mirada no se detenga ante un edificio que rompe con la monotonía urbana. Se trata de la popularmente conocida como «casa del tejado verde». Esta maravilla arquitectónica es un pedacito de historia viva que nos transporta directamente a la elegancia burguesa de principios del siglo XX, embelleciendo nuestra ciudad con su singular estampa.
El Regionalismo andaluz: un viaje a nuestras raíces
Para entender el valor y el sentido de este edificio, debemos viajar en el tiempo a las primeras décadas del siglo pasado. En aquel momento cobró un enorme impulso el regionalismo andaluz, una corriente arquitectónica historicista que buscaba recuperar y exaltar la estética y los materiales tradicionales de nuestra tierra. Este movimiento alcanzó su máximo esplendor en los años previos a la Exposición Iberoamericana de 1929 y dejó una brillante impronta en Martos a través de chalets señoriales y palacetes como este.
Señas de identidad de esta vivienda señorial
La estructura de la casa reúne las características más puras de esta escuela arquitectónica, destacando por varios elementos visuales clave:
- Cubierta inconfundible: Su tejado de teja plana vidriada en un vibrante color verde es de clara herencia neomudéjar. Aporta un espectacular contraste cromático y fue diseñado expresamente para buscar la vistosidad.
- Torreón de esquina: Otorga al edificio el porte de un auténtico palacete, rompiendo la horizontalidad de la fachada y luciendo ventanas rematadas con arcos de medio punto.
- Arte en la forja: La herrería tradicional andaluza brilla en las estilizadas barandillas de los balcones superiores y en las elaboradas rejas voladas que protegen los ventanales de la planta baja.
- Elegancia cromática: Los muros claros y limpios actúan como lienzo, resaltando las carpinterías de madera oscura y el hermoso cierre mirador acristalado del lateral.
El entorno: el corazón de la Fuente Nueva
La belleza de esta casa señorial se potencia gracias a su entorno. A sus pies descansa un clásico templete de música de planta octogonal, rodeado de cuidados jardines. Este espacio conforma el auténtico centro neurálgico de la Plaza de la Fuente Nueva, un lugar de paseo y encuentro que conecta el Martos antiguo con el moderno. Todo el enclave toma su nombre del imponente pilar monumental de estilo renacentista que se encuentra a escasos metros, cerrando un conjunto patrimonial inigualable.
Valorar, proteger y divulgar nuestro patrimonio local es una responsabilidad compartida. Edificios como esta casa regionalista no son simples inmuebles antiguos; son testimonios directos de la evolución urbana, social y artística de Martos. La próxima vez que pasees por la plaza, te invito a detenerte un instante para admirar ese brillante tejado verde bajo la luz del sol. Estoy seguro de que, conociendo su historia, lo observarás con una mirada completamente renovada.onalista en la carretera de la fuentanta
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