iglesia parroquial de san francisco
iglesia parroquial de san francisco

La iglesia parroquial de San Francisco de Asís forma parte del paisaje histórico de Martos. Su presencia marca uno de los espacios urbanos más reconocibles de la ciudad: el entorno de la plaza de la Fuente Nueva. Allí conviven la memoria del antiguo convento franciscano, la vida parroquial actual y una portada que todavía actúa como referencia patrimonial para vecinos y visitantes.

La historia del templo no empieza como una simple parroquia de barrio. Nace vinculada a la llegada de los frailes franciscanos a Martos. La Diócesis de Jaén recordó en 2023 el 450 aniversario de esa presencia y fechó la llegada de los primeros franciscanos el 3 de septiembre de 1573. Dos años después, la tradición historiográfica recogida por el Instituto de Estudios Giennenses sitúa la fundación del convento de frailes observantes de Nuestro Padre San Francisco en 1575, en tiempos del obispo de Jaén don Francisco Delgado.

Un origen conventual

El templo actual hunde sus raíces en el antiguo convento franciscano. Ese dato resulta clave. No hablamos solo de una iglesia. Hablamos de una fundación religiosa que introdujo en Martos una espiritualidad concreta: la franciscana. Pobreza, sencillez, predicación, vida comunitaria y cercanía al pueblo marcaron el sentido de aquella presencia.

Las fuentes consultadas no permiten señalar con seguridad el nombre de un promotor civil concreto. Sí permiten afirmar que la iniciativa perteneció al ámbito franciscano observante y que se desarrolló dentro del marco eclesiástico de la diócesis de Jaén. La referencia al obispo Francisco Delgado aparece en la crónica del Instituto de Estudios Giennenses, pero esa fuente no lo presenta como único fundador ni como mecenas directo del edificio. Por eso conviene evitar una atribución cerrada.

El convento nació en la segunda mitad del siglo XVI, un momento de fuerte actividad constructiva en Martos. La fuente histórica describe el edificio conventual como amplio. También califica su iglesia como suntuosa y de una sola nave. Ese detalle ayuda a imaginar el peso que tuvo el conjunto dentro de la ciudad. No fue una construcción menor. Formó parte de la renovación religiosa y urbana de la Martos moderna.

La portada: sobriedad, clasicismo y memoria

La portada de San Francisco conserva buena parte del valor simbólico del conjunto. La crónica del Instituto de Estudios Giennenses la define como una obra de arquitectura clásica, elegante y sencilla. También destaca la imagen de San Francisco de Asís arrodillado en la hornacina superior. El mismo texto señala recuerdos decorativos del plateresco en la archivolta, el friso y las pilastras estriadas de la hornacina.

Esa mezcla de sobriedad clásica y memoria plateresca encaja bien con el espíritu franciscano. La fachada no busca el exceso. Prefiere el equilibrio. Muestra la dignidad del templo sin romper la escala urbana de la plaza.

El Ayuntamiento de Martos sigue utilizando la portada como hito patrimonial. En la programación cultural de 2024, la “Noche de los monumentos” incluyó una visita guiada con salida desde la plaza Fuente Nueva, frente a la portada de San Francisco. Ese dato confirma que el lugar conserva valor cultural, no solo religioso.

Del convento histórico a la parroquia actual

La historia posterior del antiguo convento presenta lagunas en las fuentes oficiales disponibles en línea. No conviene rellenarlas con suposiciones. Sí sabemos que el edificio antiguo sufrió una ruptura importante. Una publicación municipal sobre la Semana Santa de Martos menciona la destrucción de la antigua iglesia de San Francisco y el traslado de una imagen al convento de las Madres Trinitarias. La fuente no precisa la fecha exacta de esa destrucción.

Ese dato obliga a distinguir dos planos. Por un lado, el origen conventual del siglo XVI. Por otro, la realidad parroquial contemporánea. La iglesia actual mantiene el nombre, la ubicación devocional y el vínculo franciscano, pero no debe explicarse como si todo el edificio histórico hubiera llegado intacto hasta hoy.

La Conferencia Episcopal Española incluye la parroquia de San Francisco de Asís entre las parroquias de Martos, con domicilio en Carrera, 2. Esta dirección convive con la identificación popular y patrimonial del templo con la plaza de la Fuente Nueva.

Vida franciscana y vida parroquial

San Francisco de Asís sigue ocupando el centro espiritual del templo. En octubre de 2023, la Diócesis de Jaén recogió la celebración solemne de la festividad de San Francisco en la parroquia marteña. La misa contó con la presencia del obispo de Jaén, don Sebastián Chico Martínez, sacerdotes y padres franciscanos.

Ese mismo año, la parroquia vivió otro momento relevante. Con motivo del 450 aniversario de la presencia franciscana en Martos, la comunidad bendijo una nueva imagen de San Francisco de Asís, obra del escultor sevillano Darío Fernández Parra. El acto reunió a fieles, hermandades, órdenes religiosas y autoridades de la ciudad.

La parroquia también mantiene una vida pastoral activa. En 2025, el obispo realizó una visita pastoral a San Francisco de Asís de Martos. Recorrió sus dependencias, destacó sus salones, sus salas de catequesis y el pequeño oratorio de la Porciúncula. También se reunió con catequistas, con el Consejo Pastoral Parroquial y con el Consejo Económico.

Devoción, cofradías y compromiso social

El templo también participa en la vida cofrade de Martos. En 2017, la Diócesis de Jaén informó de la bendición de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Silencio, titular de la Agrupación Parroquial de San Francisco de Asís. La talla también salió del taller de Darío Fernández Parra. La celebración contó con presencia franciscana y cofrade.

La parroquia no limita su actividad al culto. Durante la crisis sanitaria de 2020, la Diócesis recogió una iniciativa de ayuda a personas en riesgo. El párroco, el vicario parroquial y varios voluntarios se ofrecieron para realizar compras, gestiones y acompañamiento espiritual. Ese episodio muestra una dimensión esencial de la parroquia: su servicio directo a la comunidad.

Un templo para entender Martos

La iglesia parroquial de San Francisco de Martos resume varias capas de historia. La primera nace con los frailes observantes en el siglo XVI. La segunda se vincula al antiguo convento y a su iglesia de una nave. La tercera conserva la fuerza visual de la portada. La cuarta pertenece a la parroquia viva, con culto, catequesis, cofradías y acción social.

Su valor no reside solo en la piedra. También reside en la continuidad. San Francisco sigue presente en Martos después de más de cuatro siglos de memoria franciscana. La plaza de la Fuente Nueva conserva esa huella. La parroquia la actualiza cada día con celebraciones, formación, caridad y vida comunitaria.

Por eso, San Francisco no debe verse como un resto aislado del pasado. Es un lugar donde Martos lee parte de su historia religiosa, urbana y sentimental. Un templo que nació de una comunidad conventual y que hoy sigue unido a la vida cotidiana de la ciudad.

iglesia parroquial de San Francisco
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