La Semana Santa de Martos resume una parte esencial de la memoria religiosa, artística y social de la ciudad. La Junta de Andalucía la sitúa entre las celebraciones más reconocidas de la provincia y recuerda que cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía desde 2002. La profundidad histórica de esta tradición no nace de ayer: las fuentes oficiales señalan que ya en el siglo XVI existían en Martos cofradías tan significativas como la de la Santa Vera Cruz, la de Nuestra Señora de la Soledad y la de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Ese poso histórico se traduce hoy en un patrimonio vivo, donde la devoción popular convive con la riqueza de las hermandades, la solemnidad de los desfiles procesionales y el valor simbólico de sus imágenes, templos y recorridos. La actividad institucional y cofrade actual también confirma esa vigencia: el Ayuntamiento de Martos edita cada año la guía oficial de cultos e itinerarios, colabora con la Unión Local de Cofradías y articula dispositivos específicos para la organización y el seguimiento de las procesiones. Así, la Semana Santa marteña no solo conserva un legado heredado, sino que lo renueva cada año como una expresión colectiva de identidad, fe y patrimonio.
Resurrección y Esperanza
La Cofradía de Jesús Resucitado y María Santísima de la Esperanza ocupa un lugar muy significativo en la Semana Santa de Martos, porque expresa el paso de la penitencia a la gloria y pone cierre al ciclo pasional de la ciudad en la mañana del Domingo de Resurrección. La guía oficial municipal sitúa su origen hacia 1580 y señala su reorganización en 1981, un dato que revela la profundidad histórica de esta devoción y, al mismo tiempo, su capacidad de renovación dentro del tejido cofrade marteño. Esa continuidad convierte a la corporación en una pieza valiosa del patrimonio religioso local, no solo por su antigüedad, sino también por su presencia estable en una de las jornadas más simbólicas del calendario litúrgico.
Su dimensión patrimonial se aprecia con claridad en sus titulares y en su enclave canónico. La edición oficial del Juanillón 2026, publicada por el Ayuntamiento de Martos, sitúa la cofradía en la parroquia de San Amador y Santa Ana y atribuye la imagen de Jesús Resucitado a Francisco Romero Zafra, en 2004, mientras que María Santísima de la Esperanza procede de los Talleres de Olot y data de 1960. Ese diálogo entre escultura contemporánea, tradición devocional y arraigo parroquial define la personalidad de una hermandad que conserva la memoria histórica de Martos y la proyecta cada año con un mensaje de triunfo, esperanza y continuidad.




Amor y Auxilio
La Cofradía del Santísimo Cristo del Amor, María Auxiliadora en su Desconsuelo y Misericordia, San Juan Evangelista y San Juan Bosco representa una de las incorporaciones más significativas al patrimonio cofrade contemporáneo de Martos. El portal oficial de la Semana Santa marteña sitúa su fundación en 1994 y la vincula a la parroquia de San Juan de Dios, desde donde realiza su estación de penitencia en la mañana del Jueves Santo. Ese origen reciente no le resta peso histórico; al contrario, la convierte en ejemplo de cómo la religiosidad popular de Martos ha sabido renovarse sin romper con su tradición penitencial.
Su valor patrimonial descansa en un conjunto iconográfico de marcada personalidad. La guía oficial Juanillón 2026, editada por el Ayuntamiento de Martos, identifica como titulares al Santísimo Cristo del Amor Coronado de Espinas, a María Auxiliadora en su Desconsuelo y Misericordia y a San Juan Evangelista, obras de José Miguel Tirao Carpio realizadas entre 1991 y 2004. La misma fuente confirma su residencia canónica en San Juan de Dios y refleja una estética procesional definida por la túnica roja, la capa en tono crudo y el escapulario corporativo, rasgos que refuerzan su identidad dentro del conjunto de hermandades marteñas. Así, esta cofradía une devoción, arte sacro e impulso asociativo en una expresión ya consolidada de la Semana Santa local.



Fe y Consuelo
La Cofradía del Santísimo Cristo de la Fe y del Consuelo ocupa un lugar propio en la Semana Santa de Martos por su antigüedad contemporánea y por la sobriedad que define su presencia pública. El portal oficial de la Semana Santa marteña fija su fundación en 1947, la vincula a la Real Iglesia Parroquial de Santa Marta y la sitúa en la noche del Jueves Santo, dentro de uno de los tramos más solemnes del calendario local. Esa continuidad la ha convertido en una corporación reconocible dentro del patrimonio devocional de la ciudad.
Su interés patrimonial se concentra, ante todo, en su imagen titular. La guía oficial Juanillón 2026, editada por el Ayuntamiento de Martos, atribuye el Santísimo Cristo de la Fe y del Consuelo a Juan Luis Vasallo Parodi y lo adscribe al siglo XX, dato que subraya el valor artístico de la cofradía dentro del conjunto imaginero marteño. A ello se suma una identidad estética muy definida, visible en el hábito negro, el cíngulo y las cadenas, elementos que refuerzan una espiritualidad penitencial de fuerte personalidad. Esa proyección no se limita al culto: el propio Ayuntamiento recoge además la existencia de la banda de cornetas y tambores ligada a la corporación, prueba de que su legado también vive en el ámbito musical y asociativo de Martos.

San Juan y Santa María Magdalena
La Cofradía de San Juan Evangelista y Santa María Magdalena forma parte del paisaje más reconocible de la Semana Santa de Martos. El portal oficial de la Semana Santa marteña sitúa su fundación en 1954 y la vincula a la Real Iglesia Parroquial de Santa Marta, desde donde cada Viernes Santo sale a la calle con una identidad propia, marcada por el protagonismo de dos figuras esenciales del relato de la Pasión. Esa continuidad la ha convertido en una hermandad muy arraigada en la memoria devocional de la ciudad y en una pieza estable del patrimonio cofrade tuccitano.
Su interés patrimonial destaca, sobre todo, en sus imágenes titulares. La guía oficial Juanillón 2026, editada por el Ayuntamiento de Martos con la colaboración de la Unión Local de Cofradías, atribuye la imagen de San Juan Evangelista a la escuela de Salzillo y la sitúa en el siglo XVII, mientras que la de Santa María Magdalena procede de los talleres madrileños de La Fortuna y pertenece al siglo XX. Ese diálogo entre una obra de raíz barroca y otra de factura más reciente define el carácter artístico de la cofradía y refuerza su valor dentro del patrimonio histórico y devocional de Martos.


Nazareno
La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de los Dolores y María Magdalena representa una de las devociones más antiguas y arraigadas de la Semana Santa de Martos. El portal oficial de la Semana Santa marteña sitúa su fundación en el siglo XVI y señala su reorganización en 1957, mientras que fija su residencia canónica en la Real Iglesia Parroquial de Santa Marta y su salida procesional en la mañana del Viernes Santo. Esa larga continuidad histórica explica el lugar central que ocupa esta corporación en la memoria religiosa de la ciudad y en la configuración de su patrimonio cofrade.
Su riqueza patrimonial no se limita a las imágenes titulares. La guía oficial municipal de Martos atribuye la talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno a José Cecilio Navas Parejo y la de María Santísima de los Dolores a Eduardo Espinosa Cuadros, dos referencias que refuerzan el valor artístico del conjunto. A ello se suma la Capilla de Jesús Nazareno, adosada a Santa Marta, cuya construcción, según la publicación oficial alojada por el Ayuntamiento, se desarrolló entre 1639 y 1666 y conserva una notable decoración barroca, con frescos y un programa ornamental que testimonian la hondura del culto a esta advocación en Martos. Así, historia, arte y devoción popular forman en esta cofradía un legado esencial del patrimonio marteño.






Oración y Amargura
La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Oración de Jesús en el Huerto y María Santísima de la Amargura ocupa un lugar propio dentro de la Semana Santa de Martos por la intensidad de su mensaje pasionista y por su marcada personalidad de barrio y parroquia. El portal oficial de la Semana Santa marteña la sitúa en la iglesia parroquial de San Amador y Santa Ana y señala que la corporación fue refundada en 1980, dato que explica su condición de hermandad contemporánea asentada sobre una devoción plenamente consolidada en la ciudad. Su salida del Miércoles Santo la ha convertido en una de las estampas más reconocibles del calendario cofrade local.
Su riqueza patrimonial se apoya, sobre todo, en la fuerza de sus titulares. La guía oficial Juanillón 2026 atribuye la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto a Josefina Cuesta, en 1949, y la de María Santísima de la Amargura a Antonio Aparicio Mota, en 1990. Esa unión entre una iconografía del Huerto de hondo contenido espiritual y una dolorosa de acento plenamente mariano da forma a un conjunto de notable interés devocional y artístico. Desde San Amador y Santa Ana, la hermandad proyecta así una identidad que enlaza fe, patrimonio e historia viva de la Semana Santa marteña.



Cautivo
La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de la Túnica Blanca y María Santísima de la Trinidad en su Mayor Dolor y Desamparo ocupa un lugar singular en la Semana Santa de Martos por la solidez de su devoción y por su estrecha vinculación con el ámbito trinitario. La propia hermandad mantiene que el solemne besapié al Cautivo se celebra por tradición desde 1946, una fecha que enlaza con la hechura de la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo por José Navas Parejo. A esa raíz se sumó en 1949 la llegada de María Santísima de la Trinidad, talla anónima que completó uno de los conjuntos más reconocibles del Martes Santo marteño. (instagram.com) (martos.es)
Su valor patrimonial nace precisamente de esa unión entre escultura devocional, memoria local y espiritualidad conventual. La guía oficial Juanillón 2026 sitúa su residencia canónica en el Monasterio de las RR. MM. Trinitarias, mientras que la Diócesis de Jaén la encuadra en la parroquia de Santa Marta, dato que confirma su plena inserción en la vida eclesial de Martos. Así, esta cofradía no solo conserva imágenes de gran arraigo popular, sino que también proyecta una identidad propia, marcada por la blancura de su iconografía, la advocación trinitaria y un legado de culto que sigue vivo en el corazón cofrade de la ciudad.

Humildad y Paciencia
La Hermandad del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia de Martos aporta una nota propia al patrimonio cofrade de la ciudad. Su web oficial sitúa su origen en 1992, cuando un grupo de fieles vinculados a la parroquia de Santa Marta impulsó una corporación nacida para rendir culto, fomentar la caridad y enriquecer la Semana Santa marteña con una nueva escena pasionista. Desde su creación quedó asentada en el Monasterio de la Santísima Trinidad, se integró en el Consejo General de Cofradías de Martos en 1997 y, desde ese mismo año, realiza estación de penitencia en la tarde del Domingo de Ramos, signo de su arraigo en el calendario devocional local.
Su interés patrimonial se apoya en un conjunto iconográfico de fuerte personalidad: el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, María Santísima Madre de los Desamparados, San Juan Evangelista y Nuestra Señora del Buen Remedio, patrona de la Orden Trinitaria. La guía oficial Juanillón 2026 sitúa su residencia canónica en el monasterio trinitario y atribuye las imágenes titulares a Francisco Romero Zafra, realizadas entre 1994 y 2015. Esa unión entre devoción, vínculo trinitario y escultura contemporánea explica el peso que hoy tiene la hermandad dentro del panorama cofrade de Martos.

VeraCruz
Hablar de la Hermandad de Vera Cruz y Nazareth de Martos supone entrar en una de las raíces más antiguas de la devoción cofrade tuccitana. La documentación oficial sobre la Semana Santa marteña sitúa ya a la antigua Cofradía de la Santa Vera Cruz en el siglo XVI, lo que convierte a esta corporación en una pieza clave para comprender la formación histórica de la religiosidad popular de la ciudad. Hoy se reconoce como la Faustiniana Hermandad de la Santa Vera Cruz y Cofradía de Penitencia y Silencio de Nuestro Padre Jesús de Pasión y Nuestra Señora María de Nazareth, vinculada al Lunes Santo marteño y a una estética marcada por el recogimiento, la sobriedad y el silencio.
Su patrimonio refuerza esa personalidad. La guía oficial municipal sitúa su residencia canónica en la parroquia de San Juan de Dios y señala como titulares a Nuestro Padre Jesús de Pasión, obra de José Antonio Navarro Arteaga, y a Nuestra Señora María de Nazareth, realizada por Luis Álvarez Duarte y llegada a Martos en 1999, una imagen especialmente valorada dentro de la imaginería contemporánea andaluza. A esa dimensión artística se une su proyección viva y caritativa, visible hoy en iniciativas como la Obra Social Nazareth, que prolonga en el presente la vocación cristiana y asistencial de la hermandad.

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