Subiendo a la plaza de la Constitución, a un lado del Ayuntamiento y frente a la parroquia de Santa Marta, me he detenido en muchas ocasiones a mirar la fachada del círculo de la Nueva Amistad, en Martos. Jamás entré en el edificio, pero siempre me ha llamado la atención su estilo historicista de principios del siglo pasado. Contrasta, desde luego con las casas que tiene a su alrededor.

Según parece, o lo que he podido encontrar por Internet a propósito del tema, este casino es un buen ejemplo de ese patrimonio doméstico. Así, al menos, es como se ha venido a calificar en algunas páginas web. Fue impulsado por esa burguesía marteña que se enriqueció con el cultivo y manufacturación de la aceituna y el aceite de oliva.

Actualmente el edificio es sede de algunas asociaciones culturales marteñas, lo cual es una magnífica noticia. Al menos esa será una razón más para conservar otro de los rincones del patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad.

Pocas fotografías hay publicadas, la mayoría de su fachada. No he encontrado ninguna de sus estancias interiores. Así que me conformaré, por el momento, con compartir las típicas imágenes realizadas con mi cámara y alguna que otra que he rescatado de Internet.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here