Molino grande
Molino grande

Este artículo es un humilde homenaje al Molino de Mareas de San José, un recordatorio de la importancia de preservar nuestro patrimonio y de la necesidad de un esfuerzo conjunto para salvar este pedazo de historia gaditana.

En las entrañas de la ciudad gaditana de San Fernando, yace un testigo silencioso de la historia: el Molino de Mareas, también conocido como Molino de San José, de Dañino, de Chavez o Molino Moro. Aunque sus primeras huellas datan del mapa de fray Gerónimo de la Concepción en 1960, la incertidumbre rodea la fecha exacta de su construcción. Se presume que sus cimientos fueron forjados por el capitán don Bartolomé de Villavicencio en el siglo XVI, un hombre que dejó una marca indeleble en la historia de la ciudad.

Este emblemático molino ha cambiado de manos a lo largo de los siglos, pero destacó bajo la propiedad de don José Dañino. Fue él quien, con dedicación y visión, realizó obras de reparación y expandió el molino, aumentando el número de piedras de cuatro a ocho. La transformación fue completa: almacenes, hornos de pan, casa y capilla se alzaron junto al molino, convirtiéndolo en un epicentro de actividad.

En 1890, el molino pasó a manos de los herederos de don Francisco Lobo. En ese tiempo, seis de las ocho piedras originales continuaron su constante danza, moldeando la historia del lugar. Sin embargo, su rueda de la fortuna llegó a su fin en los años 40 del pasado siglo XX. Desde entonces, el Molino de Mareas ha quedado envuelto en un manto de abandono, siendo presa del tiempo implacable, las inclemencias climáticas y actos vandálicos esporádicos.

Hoy en día, el Molino de Mareas de San José se yergue como un símbolo de ruina y desafío. Su estructura, una vez majestuosa, se desvanece ante nuestros ojos, víctima del olvido y la negligencia. Aunque persisten esfuerzos para preservar este patrimonio, la restauración se presenta como un reto monumental.

En cada grieta de sus paredes, en el susurro del viento entre sus ruinas, el Molino de Mareas de San José guarda los secretos de una época pasada. Mientras luchamos por rescatar este tesoro histórico, recordemos que su historia no está completamente perdida. Este molino, que en otro tiempo fue el pulso de la ciudad, espera pacientemente la mano restauradora que lo devuelva a su antigua gloria.

Molino grande - fotografía 1
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Molino grande - fotografía 2
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Molino grande - fotografía 3
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Molino grande - fotografía 4
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Molino grande - fotografía 5
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Molino grande - fotografía 6
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Molino grande - fotografía 7
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Molino grande - fotografía 8
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Molino grande - fotografía 9
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Molino grande - fotografía 10
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Molino grande - fotografía 11
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Molino grande - fotografía 12
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Molino grande - fotografía 13
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Molino grande - fotografía 14
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Molino grande - fotografía 15
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Molino grande - fotografía 16
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Molino grande - fotografía 17
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Molino grande - fotografía 18
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Molino grande - fotografía 19
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Molino grande - fotografía 20
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Molino grande - fotografía 22
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Molino grande - fotografía 25
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