Quiero que me acompañéis en mi visita a la Catedral de Cádiz. Es interesante porque, después de pagar el ticket de entrada, tienes acceso a varias visitas: el museo catedralicio, subir a una de las torres y entrar al interior de la catedral. Iré mostrando cada una de ellas en artículos separados. Hoy me centraré en mostraros una de las que, para mí es más interesante: la parte subterránea. Particularmente la que llaman la cripta.

En este lugar están los enterramientos de diferentes personas: obispos y prelados, ciudadanos que han sido sobresalientes en su vida y dejaron para las generaciones que vinieron después su obra. Entre otros personajes ilustres, están sepultados el compositor Manuel de Falla o el ensayista José María Pemán.

Una leyenda gaditana afirma que descansan en la cripta del templo catedralicio, junto a los restos de Manuel de Falla, los de una niña llamada popularmente la “Santa Victoria”. Santa Victoria era una niña que al tomar la sagrada forma por primera vez, fallece instantáneamente.

Cuando bajas por las empinadas escaleras, percibes un ambiente cargado de humedad. Solo hace falta tocar algunos de tus muros para darte cuenta de que, aparentemente, parecen estar mojados. No en vano, nos encontramos por debajo del nivel del mar, así que no sería raro que exista algún tipo de filtración.

Sobrecoge el silencio mientras recorres cada una de las estancias. Preside el recinto una imagen del Cristo de Aguiniga, traído de las Américas en el siglo XVII. También puedes encontrar otras imágenes como las reliquias de la mártir romana Santa Victoria o una imagen de la Virgen del Rosario realizada en mármol.

Merece la pena conocer este lugar sagrado cargado de simbolismos y de solemnidad. Es algo que no hay que perderse cuando vienes a visitar la ciudad de Cádiz.

Comparto con vosotros algunas de las fotografías que realicé durante mi visita.

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