Córdoba es una de mis estaciones de ferrocarril favoritas. Uno de los detalles que más me gustan, además del patio de viajeros, son las pasarelas que cruzan por encima de los andenes. Puedes quedarte en algunos de ellos entretenido viendo el ir y venir de los distintos trenes que tienen a la terminal como una de sus paradas. Si no te apetece este plan, también puedes acercarte a alguno de sus restaurantes y comer algo. Te recomiendo, eso si, que mires la carta antes de pedir nada. No sé por qué, pero los precios suelen ser demasiado exagerados y se te puede ir un dineral para apenas comerte un bocadillo. Presta atención a este detalle.

El 25 de abril de 1859 llegó a Córdoba el primer tren procedente de Sevilla.

Otra de las opciones con las que dejar que pase el tiempo mientras es la hora de subir a tu tren es curiosear por alguna de las tiendas que hay instaladas en la sala de espera. No es que ofrezcan demasiadas opciones, pero dependiendo de la duración de tu viaje, siempre puedes comprarte un libro o alguna revista para entretenerte leyendo.

Una de las cosas que me gustó la primera vez que entré en la estación es que está razonablemente limpia y dispone de aire acondicionado. Para quienes sabemos el calor que hace en Córdoba en verano, se agradece enormemente que el espacio de la sala de espera esté climatizado.

En 1989 se firmó un acuerdo para la construcción de la nueva estación que incluiría la llegada de la alta velocidad a Córdoba.

En esta estación efectúan su parada desde las líneas de alta velocidad hasta los servicios de cercanías. A estos últimos nunca he subido, pero en el medio distancia y los que van a Madrid. En las inmediaciones de la estación hay un mecanismo que adapta el ancho de vía. Y es algo que suelen hacer los alvias que vienen desde Cádiz. También he realizado el trayecto hacia Jaén. Estas unidades cubren el viaje en ancho de vías ibérico.

Otra opción es la de desplazarte por carretera. Diré a quien no lo sepa, la estación de autobuses de Córdoba está justo en frente. El trasbordo de un lugar a otro siempre suele coincidir con la llegada o salida de trenes.

El 8 de marzo de 1994 partió de la antigua estación de Córdoba el último tren hacia Madrid antes de proceder a su desmantelamiento. Al día siguiente entraron en servicio las instalaciones de la nueva estación.

Normalmente hay tiempo más que suficiente para comprar los billetes. Tienes que bajar a los andenes por las escaleras mecánicas cuyo acceso se abre en los instantes previos a que el tren efectúe su salida.

Os dejo, como siempre, algunas fotografías de mi paso por esta terminal. También os invito a que visitéis mi canal de youtube. En él publiqué hace algún tiempo el trayecto entre Posadas y Córdoba, pasando frente al castillo de Almodóvar del Río.

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