Un ambicioso proyecto que quedó en nada. La pretendida línea de ferrocarril que partía de la provincia de Jaén, concretamente de Baeza y que concluía en Utiel no llegó nunca a materializarse. Más aún, se proyectó que continuara el trazado hasta terminar en Francia. Jaén perdió esa gran oportunidad de poseer un servicio ferroviario transversal que podría haber ayudado al desarrollo económico e industrial en esta parte de la provincia.

Durante más de tres décadas, el proyecto fue retomado en varias ocasiones hasta que, finalmente, se decidió desecharlo y paralizar definitivamente las obras. Atrás quedaron estaciones e infraestructuras ya construidas a la espera de tender las vías. Ahí permanecen en un estado ruinoso aguardando a que puedan rehabilitarse con una vía verde que ponga de nuevo en valor este trazado ferroviario por el que jamás circuló un tren.

El planteamiento viene de antiguo. Ya en los primeros años del siglo pasado se plasmó en el proyecto Guadalhorce la construcción de una línea férrea que uniera las provincias de Jaén y Albacete. No fue, sin embargo, hasta una década después cuando se planteó un proyecto aún más ambicioso que estableciera una conexión ferroviaria entre África, a través de Andalucía, hasta llegar a tierras francesas. Un panorama incierto e intereses particulares no ayudaron a concluir la línea férrea. Lo que podría haber sido una vía de progreso y auge económico quedó en nada.

El Banco Mundial, en 1962, dio la puntilla a un proyecto de ingeniería que estaba a punto de verse concluido. Se desaconsejó continuar con los trabajos, lo que obligó a las autoridades españolas del momento a cancelarlo. Los gobiernos de la transición en España poco hicieron por recuperar la línea, relegándola al olvido.

Aún quedan quienes abogan por rehabilitar esa infraestructura abandonada y, en más ocasiones de las que quisiéramos ver, en un estado de ruina, para ponerlas de nuevo en valor como vía de senderismo.

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