Un castillo de origen árabe, que se convirtió en residencia y alcazaba. Sin embargo, tenemos que remontarnos ni más ni menos que a la época en la que los fenicios se asentaron en este lugar. Más tarde, bajo el dominio del Imperio Romano sobre la Península, fue fortificado. De esta manera permaneció hasta que una incursión del pueblo germánico de los Vándalos, llegados en nombre de Roma, acabarían por destruirlo por completo. Solo en tiempo en el que estuvieron los árabes en esta parte de Málaga, el Castillo vivió un momento de máximo esplendor.

Como ha ocurrido con otras muchas edificaciones medievales, esta no tuvo demasiada suerte. A nuestros días únicamente se ha conservado dos torres y un arco de herradura abierto en la muralla.

El terremoto acontecido en el año 1680 afectó muchísimo a la fortaleza. Desde aquel momento este lugar fue destinado a cumplir las funciones de cementerio. Tendría que esperar hasta el año 1931 para ser declarado Monumento Histórico Nacional.

En su interior se edificó una iglesia sobre los cimientos de una antigua mezquita. Tardo la friolera de un siglo en ser construida.

Integrado en el espacio urbano de la localidad malagueña de Álora, es un lugar en el que merece la pena detenerse para conocerlo.

Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora
Castillo de Álora

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here